miércoles, 16 de septiembre de 2009

Muestran en México infancia destrozada


Por Yanireth Israde, REFORMA

"Cuando llegaron a mi aldea", confiesa un niño soldado, "le preguntaron a mi hermano mayor si estaba listo para unirse a la milicia y dijo que no. Le dispararon en la cabeza y luego me preguntaron si estaba preparado para alistarme. ¿Qué podía hacer? No quería morir, tenía 12 años"

Este es uno de los testimonios que acompañan a la exposición "Niños de la guerra, infancia destrozada", que se presenta por primera vez en Latinoamérica y que fue por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Son más de 30 las imágenes que se reúnen en la Alameda Central —junto al Hemiciclo a Juárez— con menores sorprendidos en los campos de batalla, en formaciones militares o provistos de armas de su mismo tamaño, resultado del trabajo fotográfico de autores como Guy Tillim, Marcelo Salinas o Heather McClintock.



"Es la historia de cerca de 250 mil niños y niñas que en diversas partes del mundo son reclutados de manera ilegal para servir como soldados, mensajeros, espías, guardias, cocineros o para proporcionar servicios sexuales", señaló Jadranka Mihalic, directora del Centro de Información del organismo mundial en México.

Muchos de estos niños, lamentó, son obligados a caminar por campos minados encabezando a las tropas de adultos. "Algunos son incluso utilizados para portar bombas en ataques suicidas. Esto es algo que está pasando todos los días", señaló.

Asesinatos, mutilaciones, violaciones y otras formas de agresión sexual, secuestros o ataques contra escuelas son algunas de las formas en que se vulneran los derechos de los menores, detalló.



Lugares como la República Democrática del Congo, Somalia, Colombia, Afganistán, Burundi, Nepal, Georgia, Haití, Iraq o Filipinas están clasificados por la ONU como escenario de infracciones graves contra los niños, según el más reciente informe de la instancia.

La exhibición se inscribe en la 62 Conferencia "Por la paz y el desarrollo desarme ahora" realizado en el Distrito Federal bajo el auspicio de la ONU y diversas ONG.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Disarm Now!



Trabajemos por la paz y el desarrollo ¡Desarme Ahora! La 62 Conferencia del Departamento de Información Pública de la ONU para Organizaciones no Gubernamentales sobre la Paz y el Desarrollo realizada en México.

Más información en: http://www.un.org/dpi/ngosection/conference/

jueves, 10 de septiembre de 2009

Mexico: Disarm Now! for Peace and Development


Irónico. La 62 Conferencia del Departamento de Información Pública de la ONU para Organizaciones no Gubernamentales sobre la Paz y el Desarrollo realizada en México tiene precisamente lugar cuando México se está armando hasta las uñas. Y es que al menos 12 mil armerías se encuentran en la frontera de Estados Unidos con México, las cuales expenden y surten arsenal de “alto poder” a los narcotraficantes. Se estima que 70 por ciento de las armas aseguradas a México son manufacturadas y vendidas en Estados Unidos.

A eso le añadimos el Plan Mérida, que entre muchas cosas propone invertir 104 millones de dólares para la compra de helicópteros, armas y equipo de visión nocturna disque para combatir a los cárteles de la droga. Pero no preocupéis porque la industria de armas mundial involucra 100 mil millones de dólares.

Palabras bonitas. En la conferencia sobre desarme, Ban Ki Moon urgió a los Estados Partes del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP, 1968) a negociar de buena fe un acuerdo para librar al mundo de los arsenales nucleares y convencionales y a la sociedad civil a presionar a los lideres del mundo a detener la industria de armas mundial.

Mientras, la canciller Patricia Espinosa consideró inhumano desperdiciar en armamento recursos fundamentales para el desarrollo de las personas. (¿Porque no canalizar el dinero de la Iniciativa Mérida para combatir la pobreza?). Agregó que “las armas nucleares son una amenaza para la paz y la seguridad internacionales y una amenaza intolerable para la supervivencia humana”.

Y en eso no se equivoca, en el contexto de la campaña calderonista en contra del narco, se ha incrementado la cantidad de abusos graves cometidos por las fuerzas castrenses, como violaciones sexuales, asesinatos, torturas, desapariciones y detenciones arbitrarias.

En esta actividad protocolaria la única persona cuerda era Jody Williams, Premio Nobel de la Paz, quien exigió al gobierno de Barak Obama un compromiso serio para acabar con el poderío nuclear de Estados Unidos.

Recordemos que a partir de 2007 hay un consenso internacional para que Washington encabece el desarme nuclear, y en esa línea parece encaminarse el discurso de Barack Obama, quien el próximo 24 de septiembre presidirá la Cumbre del Consejo de Seguridad sobre Desarme. Acá un vistazo al discurso del presidente estadounidense en Praga, 5 de abril de 2009:

“Algunos dicen que la proliferación de estas armas (nucleares) no se puede detener, no se puede controlar, que estamos destinados a vivir en un mundo en el que más naciones y más personas posean los medios definitivos de destrucción. Este fatalismo es un adversario mortal, puesto que si creemos que la proliferación de armas nucleares es inevitable, entonces estaremos admitiendo que el uso de estas armas es inevitable".

Ya veremos en que acaba todo este choro que cuenta con la participación de 1.600 representantes de organizaciones no gubernamentales de 75 países, que durante tres días han llevado a cabo 24 talleres de trabajo, diálogos interactivos, exhibiciones de fotografías y murales en diferentes puntos de la capital mexicana.

martes, 8 de septiembre de 2009

Cuando el narco alcanzó a Medina Mora


A sólo cuatro días después de que Calderón anunciara, durante su tercer informe de Gobierno, una renovación profunda para cambiar México, el presidente decidió prescindir de Eduardo Medina Mora (que al principio de su mandato tenía la hercúlea misión de combatir al narco).

Al parecer el destino (o el narco) alcanzó a Medina Mora, quien hace unos meses admitió que cuando el actual gobierno llegó al poder se percató de que el poder del narcotráfico era tal que estaba llegando a tocar las puertas del Estado. "Estamos realizando una investigación muy profunda que ha llevado a mandos muy importantes de la fiscalía y también de la policía federal a la cárcel. Hemos visto la capacidad del narcotráfico para lograr información anticipada de operaciones que se iban a realizar", declaró en entrevista a El País.
Y si bien hay policías en la frontera norte que ya fueron privatizados por el narcotráfico, como señala el reportaje, qué se puede esperar de gobernantes relacionados intímamente con la mafia.
Acá una parte de la entrevista al ex procurador general de la República, Medina Mora:

"El crimen organizado estaba tocando a las puertas del Estado"

No hace mucho, en un periódico mexicano apareció una viñeta en la que se veía al diablo muy preocupado, charlando con un colega sobre la situación de violencia que sufre el país. "Durante décadas", venía a decir, "temimos que se colombianizara México, ahora lo que nos da miedo es que se mexicanice el infierno...". Así que la primera pregunta, la que aquí se hace hasta el demonio, es obvia.

Pregunta. ¿Qué está pasando en México?

Respuesta. La situación actual responde a una evolución de dos fenómenos que, si bien no surgieron juntos, sí conviven de una manera un tanto perversa. De una parte, este país nunca se planteó con suficiente seriedad la construcción de instituciones policiales y de procuración de justicia realmente transparentes. En el pasado tuvimos circunstancias de seguridad pública que se percibían mejores, pero eso no necesariamente respondía a una estructuración institucional pertinente. El modelo funcionaba para algunos ciudadanos, pero era un modelo de delincuencia administrada. El crimen organizado desde el poder. Y ese modelo fue liquidado en los ochenta, pero no se sustituyó por unas instituciones sólidas. No las tenemos. La principal característica del problema de seguridad es su debilidad institucional. Otro factor que ha contribuido es resultado del proceso de evolución política, de la desconcentración del poder. El Ejecutivo anterior era muy fuerte, basado en las atribuciones que la Constitución le da al presidente pero también en poderes metaconstitucionales. Y cuando el país entró en una circunstancia democrática más clara, muchos de esas reglas dejaron de funcionar. El poder se descentralizó. No siempre en un sentido virtuoso. Por ejemplo, México tiene una enorme fragmentación policial. Este Estado es federal, y cada ayuntamiento, cada municipio tiene la potestad constitucional de construir su fuerza pública. Hay más de 1.640 corporaciones policiales en el país.

P. Muchas de ellas infiltradas por el narcotráfico...

R. Hay policías en algunas zonas de la frontera norte que directamente fueron privatizadas por el narcotráfico. El presidente Felipe Calderón ha dicho que las organizaciones criminales en algunas de esas zonas han disputado al Estado sus potestades básicas. El derecho exclusivo al uso legítimo de la fuerza. El derecho exclusivo de cobrar impuestos -básicamente con el fenómeno de extorsión- y en alguna ocasión el derecho exclusivo de dictar normas de carácter general. Esto se produjo porque, de forma paralela al debilitamiento del Estado, los cárteles mexicanos -que tradicionalmente tenían un papel de prestación de servicio a los colombianos, de porteadores de la droga- fueron adquiriendo más poder. Se beneficiaron de dos circunstancias. Por un lado, Estados Unidos consiguió cerrar la ruta del Caribe. Por otro, Colombia logró fragmentar y reducir el poder de los cárteles tradicionales -Pablo Escobar, los Ochoa, los Rodríguez Orihuela quedaron atrás-. Todo aquello le dio un enorme poder económico al narcotráfico en México, y como consecuencia un enorme poder corruptor y un enorme poder de intimidación. Por su parte, el Estado nunca le prestó suficiente atención a esta penetración lenta, paulatina pero muy potente en el marco institucional. Nunca valoró la capacidad del crimen para destruir instituciones, sobre todo al nivel local. Y ante este panorama -con una creciente confrontación entre las organizaciones y una enorme violencia- no tuvimos ninguna alternativa más que la de combatir sin cuartel a estos grupos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

"Postal": sátira sobre las Torres Gemelas


El director alemán Uwe Boll ha parodiado en su película más reciente “Postal”, uno de los grandes temas tabú de esta década: el terrorismo islámico y los atentados del 11-S. El estilo remite a una película gore y una de acción Uwe Boll que abordan la corrupción y ambición política, el fundamentalismo islámico, el terrorismo e incluso la teoría de la conspiración son objetivos de un humor negro.

Basado en el videojuego "Postal" cuyo punto de partida es la pérdida de cabales en una persona. En él el jugador va sembrando la destrucción por donde pase con el agravante de que, cuanto más cruentas sean sus acciones, más puntos obtendrá.

“Postal” narra la historia de un empleado de servicio postal que se dedica a matar con armas verdaderamente potentes. El film tiene entre sus protagonistas a Bin Laden, que está recluido en Tucson, Arizona, dirigiendo un campo de entrenamientos talibán. El propio Uwe Boll tiene un cameo en la película en una escena en la que auténticos críticos que sentían odio hacia él aparecen matándole.

“Postal” ya ha recibido fuertes críticas en Estados Unidos, pero fuera de este país, las sátiras descarnadas de Uwe Boll han tenido buena aceptación entre el público.

Acá la primera parte de la peli:
(“Postal”. Dir: Uwe Boll. Alemania/Canadá/Estados Unidos. 2007)

sábado, 5 de septiembre de 2009

La publicidad de Camel


Por Diana Andrade Uribe. Cortesía de la revista Etcétera

A principios del siglo pasado, el misterio de Medio Oriente arrojó al mundo occidental uno de sus símbolos exóticos más emblemáticos: el dromedario. Este animal de respiración fuerte y espíritu resuelto anunció su llegada a la arenosa escena del mercado mundial en una cajetilla de pequeños cilindros de generoso sabor turco.

La compañía tabacalera fundada en 1875 por Patrick Reynolds, se dedicaba a la fabricación de tabaco para pipa, hasta que en 1907, su hijo R.J. Reynolds elaboró de esa vaga evocación asiática una arquitectónica de la imagen ajustada a la figura del rumiante. Años más tarde, el estadounidense haría de ésta la metáfora de una marca que denotaba el viaje emprendido por un espíritu valiente.

Para que la imagen del dromedario no se disolviera en los bolsillos, junto con el aroma de las hebras del tabaco, R. J. Reynolds inventó la envoltura que se convertiría, tiempo después, en uno de los objetos de mayor exhibición del hombre: la cajetilla de cigarros. En un principio, este envoltorio era un cubilete de papel doblado que guardaba diez cigarros –de no más de seis centímetros– protegidos por un papel metálico. Fue hasta 1931 cuando a éste se le recubrió con celofán, y así se logró conservar el aroma y el sabor del tabaco.

La influencia del artista Owen Jones (1807-1875) quien recopilara en su obra "Grammar of ornament" más de tres mil muestras de ornamentaciones y diseños del arte islámico –resultado de sus múltiples viajes a Medio Oriente– determinó las creaciones de los artistas gráficos de la época. Los ilustradores norteamericanos abrevaron de Owen las reminiscencias de Egipto y elaboraron, a partir de ellas, el diseño de la cajetilla del camello.

Reynolds utilizó el nombre de Camel, no sólo por la imagen que significa y que hace del animal una figura claramente memorizable, sino por la sencilla disposición fonética de la que goza la palabra, lo que permite su fácil pronunciación en cualquier idioma.

Ubicada en Carolina del Norte, Estados Unidos, la cigarrera inició su proceso de comercialización en 1913. De las primeras estrategias que resolvió R. J. Reynolds para llevar a cabo la campaña de la tabacalera, sobresalió la del juego de palabras por aliteración: transformó el estribillo de una canción patriótica escocesa (“The camps bells coming”) a la frase que inauguraría la marca: “The camells are coming”. La repercusión de este ardid publicitario tuvo otro efecto: polemizar la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.
Luego de ese artificio, vendría una pericia más para difundir la marca: utilizar la imagen de una mascota del circo más famoso de la Unión Americana: The Barnum and Bailey. Así, mientras esta carpa se encontraba en Winston, el fotógrafo R. H. Haberken capturó a “Old Joe”: el ungulado árabe que sirvió de modelo para ilustrar la publicidad de los paquetes de cigarros por más de 60 años.

Bajo la expresión “andaría una milla por un Camel”, la marca lanzó al mercado norteamericano su primera cajetilla en 1914. A partir de ese instante, la cigarrera se posicionó en el gusto del consumidor. Y durante los primeros 70 años, Camel cifró su acierto comercial en la fiel conservación del diseño de sus cajetillas: un desierto cubierto de aristas piramidales, tres palmeras de gracioso equilibrio y, en relieve, un camello sombreado por el suave color pajizo

En 1918, Patrick Reynolds, fundador de la compañía que años más tarde sería la segunda empresa cigarrera más importante del mundo, moriría de cáncer de páncreas, debido a su hábito de mascar tabaco.

La omnipotencia publicitaria de los años 20, luego de la Primera Guerra Mundial, se volvió para Camel el medio eficaz que expondría la relación de la cultura norteamericana con el tabaco: convirtió la imagen del simple hábito de ingerir nicotina, al elegante acto de fumar. Desde sus primeros años, la marca propuso en los anuncios de periódicos y revistas de gran circulación, una gráfica publicitaria de vanguardia y glamour. Con refinadas viñetas a color y sofisticadas elaboraciones de cómic, el arte figurativo y testimonial de Camel reprodujo los motivos que hacían de ésta la marca preferida entre los consumidores.

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viernes, 4 de septiembre de 2009

La OTAN mata y la CIA tortura en Afganistàn


Mientras el gobierno de Estados Unidos lucha por un cambio en los interrogatorios que organiza la CIA para los detenidos de la guerra en Afganistán, el portal de internet Gawker ha infiltrado a la opinión pública las fotografías de algunos elementos de seguridad de la embajada en Afganistán donde aparecen desnudos y sometiendo a capturados.

El mismo diario Gawker relata que existe un video en el que los guardias intentan beber alcohol que ha sido derramado entre las nalgas de un nuevo integrante del grupo. Por su parte, la oficina del departamento de Estado ha dicho que ya se han iniciado las investigaciones sobre el caso. La neta es que las fotos son tan ofensivas que mejor pucha acà para verlas.

Pero esto no es todo, las tropas de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) bajo el mando de la OTAN hicieron estallar dos camiones de combustible que habìan sido robados por los talibanes, en Kunduz, al norte de Afganistàn. En el bombardeo no sòlo murieron varios comandantes talibanes, incluyendo combatientes dalto rango y militantes extranjeros provenientes de Chechenia sino se calcula que entre los muertos hay màs de 50 civiles muertos.

La muerte de civiles en operaciones de las fuerzas extranjeras es uno de los temas más delicados en Afganistán, con un gran costo político para el presidente Hamid Karzai, quien hace unos dias fue reelegido en medio de un clima de tensiòn por las amenazas de los talibanes para boicotear los comicios.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El rap tras la verdad

Para quienes gustan del rap, tres personaliddaes de este género musical en Estados Unidos: Mb Def, Immortal Technique and Eminem, compusieron una canción en la que denuncian las mentiras del 11-S.


WebIslam

lunes, 31 de agosto de 2009

El libro, un lujo que sólo se huele


Por Ramón Lobo (corresponsal en Afganistán de El País)

Parece un espacio mágico arrancado de El Cairo de Naguib Masouf o el Bagdad de Las mil y una noches, un remanso de paz en el que no se escuchan los cláxones de los automovilistas impetuosos que parecen dialogar entre ellos desde sus bocinas. La librería Behzad es un oasis, un lugar hermoso y desordenado repleto de libros, cuadros, mapas, postales, fotografías y polvo, sobre todo mucho polvo (el sello de Kabul), en el que cada objeto parece guardar un equilibro perfecto con el que tiene al lado.

Asil y Poya Rashid son los dueños, gente educada y políglota: el primero habla inglés y francés, además de dari; el segundo, un excelente castellano aprendido en la Universidad de Kabul. Ambos son libreros, el oficio de los que entienden de lo que se escribe en los libros. Son varias las habitaciones que se disponen alrededor de un patio protegido por una sombrilla y en el que hay tres sillas con cojines y una alfombra en el suelo devorada por el polvo y la arena. En otro tiempo debió ser un espacio de té y literatura.

En una de las salas del fondo, la puerta está cerrada. En ella, las estanterías se hallan repletas de libros en dari y pastún, dos de las lenguas locales. Huele a libro: un aroma agradable. En otra estancia se guardan los pósters que tanto gustan a los extranjeros y que terminan decorando las paredes de sus cuartos de baños, como si el retrete fuese el único lugar en el que el hombre moderno y apresurado se permite el lujo de soñar.

En la sala principal -debe de serlo porque presiden la caja registradora para cobrar y un ordenador que depende de los estados de ánimo de la electricidad, que en Kabul son muy caprichosos- se exponen decenas de ejemplares en lengua inglesa. La mayoría versan sobre historia y política. Destaca una edición de A Short Walk in the Hindu Kush (Un breve paseo por el Hindu Kush) del gran viajero inglés Eric Newby y otra de Unholy Wars (Guerras no santas), John Cooley. "Tenemos textos en inglés, francés, alemán, árabe, persa [del que procede el dari local] y ruso", asegura Asil, satisfecho de reunir tanta riqueza cultural. En las paredes de la planta baja cuelgan varias fotografías y cuadros. Destacan varios retratos inspirados en la célebre fotografía de Steve McCurry de Sharbat Gula, la niña de los ojos verdes, portada del National Geografic en 1984.

En el piso superior, al que se accede por unas angostas escaleras de piedra en las que hay que tener cuidado con la cabeza en la subida y con los pies en la bajada, se multiplican las imágenes y los objetos de coleccionista. Al otro lado de una cortina está la vivienda. Junto a la ventana entreabierta por la que acaba de salir despaciosamente una paloma, entra el sol de mediodía iluminando un rincón con butacas y mesa.

Asil dice que es su lugar favorito, donde descansa y lee poesía. Sin insistirle mucho, recita en dari unos versos que tratan de una noche negra y una historia de amor perdida, como la de Afganistán. En las paredes se acumulan óleos de colores vívidos con estampas de un Kabul antiguo, de varios siglos atrás, que por causa de tanta guerra moderna y tanto odio parece más nuevo, hermoso y saludable que el actual, siempre escondido bajo una nube de polvo como si fuera una burka colectiva.

No es mucha la gente que acude a comprar libros, un producto de lujo en un país empobrecido. Algunos clientes nostálgicos se acercan a la librería abierta desde hace 25 años por el placer de oler y tocar. También para charlar un rato con Asil y Poya Rashid alrededor de un té hirviendo, cuando no es Ramadán y está permitido, de aquellos buenos tiempos que se fueron con la esperanza de que algún día, quizá no tan lejano, volverán.